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3° Poema colectivo - Taller "Reescribirnos desde y para nosotras"

Nuestras manos cuentan historias que se ocultan entre nuestros universos

Nuestras piernas han sido jugadas por nuestros deseos

Nuestras manos pequeñas destruyen el silencio


Nuestras bocas han sido calladas

Nuestras piernas dan placer

Nuestras piernas han cargado más de lo querido

Nuestras manos han llenado lienzos de amor


Nuestras bocas descaradas que muerden y explotan

Nuestras bocas ya no están cerradas

Nuestras piernas prefieren la tierra firme 

para trepar montes y peñas pero si vuelan cruzan puentes y ciudades enteras

Nuestras bocas han hablado y exigido nuestro lugar


Nuestras bocas también son un instrumento de poder

¿Cuántas cosas no estamos obligadas a hacer por lo que dice nuestra boca? 

Nuestra boca nos sirve para hablar y decir -aquí estoy y esta soy yo-


Nuestras manos nos salvan

Nuestras bocas no temen al rojo carmín

Nuestras piernas han recorrido territorios como nómadas 

para lograr encontrar un lugar seguro 


Nuestras piernas mueven, bailan y corren

Hasta nuestras bocas pueden ser enjuiciadas

Nuestras manos largas o pequeñas alcanzan para agarrarnos fuerte a la vida


Nuestras manos han experimentado placer prohibido

Nuestras bocas reflejan nuestros mejores y peores momentos

Nuestras bocas que se convierten en fuego

Nuestras manos ya no están solas

Nuestras piernas han gozado bailes y maratones como han sufrido partos y abortos

Nuestras manos construyen puentes entre nosotras


Nuestras piernas son una parte fundamental de nuestro cuerpo, 

nos permiten andar, caminar, correr, flotar, defendernos.

Nuestras bocas son la fuerza que nuestra voz exige

Nuestras piernas tienen compañeras


Nuestras piernas han sido reprimidas, haciéndonos pensar que era mejor cubrirlas

Nuestras piernas construyen caminos de reencuentros

Nuestras manos son capaces de dejar ir y soltar el daño


Nuestras bocas ya no necesitan permiso

Nuestras bocas con lenguas filosas que no le temen al corte

Nuestras manos que agarran la vergüenza y la convierten en palabras

Nuestras manos también pueden hablar


Nuestras piernas que mueven nuestros sueños

Nuestras piernas tienen mil destinos

Nuestras piernas pueden sostener toda una vida, 

duras como árbol pero flexibles para seguir andando en los recovecos del camino


Nuestras bocas fueron apagadas, 

fueron amedrentadas, 

fueron traumadas

pero ha sido mayor nuestro anhelo de romper esos recuerdos

Nuestras bocas fuertes que le dan sonido a lo de adentro


Nuestras piernas en la adolescencia empiezan a adquirir otro significado. 

¡Qué buenas piernas tienes!

y entonces nuestras piernas 

se esconden, 

se avergüenzan 

y empezamos a creer que nuestras piernas son un instrumento maligno, 

que nadie debe ver, 

que está mal querer nuestras piernas, 

y las ocultamos.


Nuestras bocas tienen fuego

Nuestras bocas que traen las historias anudadas en los labios

Nuestras manos que habitan

Nuestras manos han creado la historia

Nuestras manos se llenan de recuerdo

Nuestras manos descubren el placer


Nuestras manos han cargado, han alimentado, han cuidado


Nuestras bocas son capaces de aprender a exhalar y sacar con aire y tos lo que se ha agarrado con fuerza y  nos enferma


Nuestras piernas fuertes cargan las tristezas

Nuestras manos han ocultado, huido, han apagado sueños


Cada boca es única y misteriosa

¿o acaso una boca con lunares no es provocadora? 

Provocadora porque sabes que te están mirando a la boca, 

que otras personas que tú no quieres quieren devorarte la boca.


Nuestras piernas que reclaman justicia

Nuestras manos pueden tocar la música más alegre y bonita en las fiestas

Nuestras manos que guían la verdad

Nuestras piernas que marchan

Nuestras bocas han criado, 

han generado revoluciones 

han amado, 

han odiado, 

han maldecido 

Nuestras piernas han dado generaciones que hilan sus pasiones 


Nuestra boca que exalta


Estas manos que tenemos nos hacen fuertes, 

con nuestras manos podemos sostenernos, ayudarnos, apretar, querer, explorar, sentir.


Nuestras piernas no se encogerán más al sentir una mano ajena entre ellas


Nuestras bocas que hablan fuera de la clandestinidad



Jaz, Gabriela,  Andrea, Luna y Karina

29 de febrero 2024

Edición 12


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